Me encanta la práctica de crear un tema para cada año a su comienzo. Me proporciona enfoque y significado en cada paso que doy; me ofrece dirección cuando me disperso en el ajetreo diario; me hace regresar a casa cuando pierdo el Norte. Este año, el tema surge de lo más hondo de mi ser, de la desnudez de la oscuridad, de mucho tiempo de contemplación y como un regalo de todas las experiencias que he vivido y estoy viviendo, externa e internamente. La idea aparecía constantemente y fue confirmada en una lectura usando el Oráculo de las 13 Lunas de Ariel Spilsbury, que además me reveló un símbolo, que entre otras muchas cosas es un símbolo de belleza.  Hoy me quiero centrar en el concepto de

Transmutación

  transmutar Cambio de forma, naturaleza o sustancia; cambiar algo completamente, especialmente a algo diferente y mejor transmutación
  • La acción de cambiar o el resultado de cambiar a otra forma
    • 1Física El cambio de un elemento a otro, naturalmente of por reacción nuclear
    • 2Historia Biológica La conversion o transformación de una especie en otra
    • 3El proceso alquímico de transformar metales en oro.
  • Metamorfosis
 

Experimentamos regularmente los ritmos dinámicos de la Naturaleza. La mayoría de las tradiciones espirituales nos enseñan a aceptar que lo único permanente en esta vida es el cambio. Estamos cambiando constantemente. Pero el concepto de transmutación no se refiere a cambios menores o a los cambios que percibimos continuamente, sino a transformaciones radicales: la transformación de un elemento químico en otro, que supone la alteración de su núcleo esencial;  la transformación de plomo en oro, uno de los sueños de los alquimistas; la transformación de una especie hasta que tiene rasgos tan característicos y diferentes de la original que se puede considerar otra especie.

Inmersa durante varios meses en un capullo de transformación siento ese proceso de cambio profundo y radical que va ocurriendo, no de una forma lineal y lógica, sinó como a borbotones, dando lugar a alguien, de muchas formas, nuevo. A la vez, todos vivimos en un mundo que atraviesa bruscos cambios, grandes reajustes que ocurren a nivel geológico, a nivel biológico, a nivel económico, social y político. Estamos siendo testigos del colapso de viejas estructuras e imperios, de una verdadera crisis de crecimiento, como si las hormonas de la Tierra y de la humanidad se hubiesen disparado en una loca adolescencia.

Como arriba, así es abajo. Como dentro, así es afuera. Creo de verdad que la principal transformación en este momento es nuestra transformación interna. Lo sentimos en la psyche colectiva, gritando para que se sanen sus heridas. La gente busca antiguas enseñanzas y prácticas, se reune en círculos de hermandad, reclama el poder de lo femenino y de la Diosa, reclama el poder de lo masculino también. De la misma forma que vemos como los viejos paradigmas ya no sirven en nuestras sociedades, tampoco sirven nuestros obsoletos patrones mentales. Estamos en una misión individual y colectiva. No sé si estos son los mejores tiempos para vivir en este planeta, pero sin duda son tiempos interesantes para evolucionar y dejar una huella importante,

Estamos llamados como individuos, como sociedad y como especie a transmutar. ¡Lo que haces por tu evolución personal realmente importa y marca la diferencia!

Una de mis definiciones favoritas del yoga es como "tecnología de transformación". El yoga nos ofrece infinitas prácticas que permiten observar y cambiar patrones en nuestro cuerpo, en la respiración, y sobre todo en nuestra mente. Se afirma que, por la interconexión que existe  entre las distintas capas (koshas) de nuestro ser, incluso cambios a nivel del ADN son posibles cuando permitimos cambios radicales en las estructuras internas de nuestro Ser. Sin duda, el yoga puede ser y es un increíble aliado en el proceso de transmutación personal y colectiva. Si como yo sientes que se necesita una transformación radical empieza por lo más cercano. Empieza por tí. Cultiva los valores que quieres ver afuera y comprométete con ellos. Uno de los grandes descubrimientos a lo largo de estos años es que en el proceso de aprender a lidiar con mis resistencias personales a cambiar (nadie ha dicho que este objetivo sea fácil) siento mucha más compasión y empatía hacia la gente en el mundo que toma sus elecciones basada en el miedo y busca la protección de poderes externos que traen más y más control. Y este mundo necesita mucha compasión, empatía y amor hacia los que no tienen nuestra misma visión de las cosas.

Si no te gusta lo que ves, prueba a cambiar algo radicalmente en tu interior o en tu forma de vida. Mis deseos para un año de crecimiento, transmutación y metamorfosis para que cada uno de nosotros se transforme en su versión más hermosa y poderosa.