Hay veces que al escribir, el tema se va enriqueciendo cada día, cada minuto, desdoblándose en muchas direcciones y haciéndose imposible de terminar. Eso me está ocurriendo con esta entrada de blog, que llevo ya varias semanas escribiendo. Y es que una frase de tres palabras, una sola palabra, pueden dar para escribir un libro entero. No creo que esto llegue a ser un libro, pero lo que si parece es que va a transformarse en una entrada de blog por capítulos. Si no, esto corre el peligro de nunca llegar a ver más luz que la de la pantalla de mi ordenador.

Todo comienza (como casi todo) con una intención. Mi intención general para el 2015. Una intención que surge desde lo profundo de mi corazón, desde varias sincronicidades y que toma forma en palabras con una cita en inglés de Joseph Campbell: Follow your Bliss.

A pesar de la profundidad de contemplación y de emociones que hay para mí detrás de esa frase, antes siquiera de entrar a poder compartir nada de eso, me enfrento a la dificultad de traducir la palabra bliss. De traducirla con precisión y especialmente con todos los matices que conlleva para mí. Los matices son los que hacen las lenguas y los pueblos diferentes. Eso lo saben bien todos los que como yo han vivido en paises diferentes con lenguas diferentes. Y este pequeño problema de traducción me ha obligado a escribir, antes que nada, esta primera entrega de la serie Follow your Bliss. Lo cual ha sido tan interesante como inesperado.

Me es fácil encontrar su sinónimo en sánscrito. Ananda (Aunque ananda tenga un significado aún más extenso y profundo). Pero al tratar de traducir bliss en mi propia lengua su significado se desliza entre los dedos. Esto suele ocurrir con las palabras del sánscrito, para las que normalmente necesitamos varias palabras para poder ofrecer la plena riqueza de todos sus matices.  En el caso de la palabra bliss quizá es sólo algo subjetivo que ocurre porque aprendí esta palabra en el contexto del yoga y de lo espiritual y que, para mí, no tiene otras connotaciones anteriores, con lo que se me hace  sinónimo perfecto para ananda.

1082029910Pero hay otra cosa, por la cual me resisto a la traducción. A veces me  me enamoro de una palabra. De su sonido, de la combinación de sus letras. Y eso me pasa con bliss (y con ananda tambien). Ambas me enamoran ya, simplemente, por ser la palabras que son. Esa doble “s” final de bliss, como un zumbido que hace cosquillas entre la lengua y los dientes y crea como una pausa efímera… de eso, de bliss. El como se abre y se cierra la boca, y los movimientos de la punta de la lengua al pronunciar  ananda, que me recuerdan la energía juguetona de la Shakti.

Volviendo al significado. El Cambridge Dictionary define bliss como “very great happiness”, una gran felicidad. El Oxford Dictionary lo define como “perfect happiness; great joy”, la felicidad perfecta, una gran alegría. Bliss en castellano se puede traducir como dicha, júbilo, felicidad, gozo, éxtasis. Asi que Follow your Bliss se podría traducir como Sigue tu dicha o Persigue tu felicidad. Pero, en cierto modo, cada una de esas palabras se me quedan cortas, incompletas.

Felicidad porque la relacionamos con algo transitorio, efímero, a veces ligada a algo concreto como causa y es parte del mundo de los opuestos, como la tristeza. Gozo porque me trae recuerdos de religión… aunque pensándolo bien también tiene claros tintes de sensualidad. Dicha, mmm… simplemente no me apasiona como suena. Su sonido no refleja el estado que define. Me gusta más deleite. Muy sensorial. Como que activa el sentido del gusto y las letras se derriten en la boca al pronunciarla. Trae a mi mente la teoría tántrica de las rasas, de los distintos sabores de la existencia como puntos de entrada hacia lo Absoluto. Pero Persigue tu deleite… no sé, no me convence.

Y no es que bliss no sea felicidad y que no sea sensorial y hasta sensual, o incluso pueda tener matices de religiosidad… es eso y mucho más. Bliss es, como dice el diccionario, un estado de gran felicidad.  Pero no esa felicidad de fuegos artificiales, sinó más bien la felicidad que es un continuo burbujeo suave de amor, de paz interior, de plenitud, de contentamiento, de deleite en la vida. Ananda.

Así que con todas estas aclaraciones, y con una disculpa a los que no hablan inglés, comparto mi tema para el año: Follow your bliss. Mi intención es que esta sea mi práctica. La de cultivar ese estado en cada momento, con cada acción, con cada palabra, con cada decisión.

No sé si este texto aclara, confunde, inspira o deja indiferente. Pero ya que sabemos que las palabras y los pensamientos en el interior de la mente, crean realidades en el exterior, lo que sí que me hace sentir bien es que, si te has tomado la molestia y el tiempo de leerlo,  he logrado infundir la palabra bliss y sus traducciones en tu mente por un rato. ¡Que la energía creadora haga el resto!

Namaste

Anusara Yoga

¿Quieres recibir todas las novedades?

Inscríbete para recibirlas en tu email.

Muchas gracias por tu subscripción, Namaste!

Share This