El miércoles fue el Día Mundial del Medio Ambiente y mañana es el Día Mundial de los Océanos.  En la tradición tántrica se utilizan lo que se llaman nyāyas, poéticas metáforas que transmiten enseñanzas complejas y poderosas. Hoy, pensando en los mares, recuerdo una de mis favoritas, escuchada infinitamente de los labios de mi maestro Paul Muller-Ortega.  Se llama ūrmi-sāgara-nyāya y nos habla de las olas y el océano. Es una bella comparación del mar, vasto, inmensurable, con el Océano de la Consciencia, infinito, y de cada ola con cada uno de nosotros como individuos. Aunque cada ola tenga su propia identidad, nunca está separada del Océano, y nunca es otra cosa sinó el propio Océano. Del mismo modo cada uno de nosotros nunca está separado de lo Absoluto ni es otra cosa diferente que la propia Consciencia Suprema, cuyo pulso y energía es la causa de todo el Universo. 

Resuena en mí hoy esta enseñanza trasladada al mundo en que vivimos, pensando en los Océanos y en los estudios sobre la extrema contaminación de las aguas, sobre la invasión de los plásticos. Dicen que en 30 años habrá más plásticos que peces. Según la ONU cada año se vierten al mar no menos de 8 millones de toneladas métricas de plástico. Esto son 15 bolsas de la compra llenas de plásticos por cada metro de costa del planeta Tierra!!! Está también el grave problema de los microplásticos, que entran en la cadena alimenticia y, que existen, por ejemplo, en nuestros cosméticos!!!

No puedo dejar de sentir que yo soy el Océano. Que soy el agua de la Tierra. No sólo porque paso algunos de los mejores momentos de mi vida en el mar. También porque un 71% de mí es agua salada. Porque me nutro con respeto de las algas y los peces del mar. Porque todas las especies hemos surgido de ese útero pulsante que es el Oceáno. 

Leía hace poco en algún sitio (y me encantaría transcribir las palabras exactas y dar crédito a su autor pero no lo recuerdo) que la mayoría de los desastres tenían como causa, no la maldad del ser humano, sinó la inconsciencia y la dejadez. Nadie quiere contaminar los Océanos del mismo modo que ninguno de nosotros llenaría su casa de envases de plástico o sazonaría su ensalada con microplásticos. Ÿ sin embargo es lo que estamos haciendo, simplemente por no hacer lo suficiente para revertir este proceso en cadena de consumo y desechos que acaban en el mar. ¿Te imaginas que las generaciones venideras no puedan nadar o surfear en el mar? ¿Que nunca vean un banco de peces nadando libremente en el Océano? ¿Has pensado que quizá la próxima generación simplemente no pueda vivir en la Tierra? 

Cada uno de nosotros es una ola en el Océano. Cada uno de nosotros sufre el desastre de la contaminación del mar. En el Día Mundial de los Océanos te pido por favor que contemples con sinceridad y con humildad

  • ¿Qué estoy haciendo para contribuir a la contaminación del mar? 
  • ¿Qué pequeño o gran paso puedo dar hoy para poner mi granito de arena para comenzar a movernos en la dirección opuesta? 

Lo sé. No es fácil. Yo también siento una gran impotencia. Aún plenamente concienciados, estamos invadidos por un sistema de vida con una inercia y una resistencia al cambio muy grandes. Y lo normal es sentirse demasiado pequeño para crear un cambio. 

Recuerda que eres la ola y eres el Océano. Empieza integrando pequeños cambios en tus hábitos. Aquí van algunos consejos y algunas iniciativas que ya están en marcha y con las que puedes colaborar.  

Tu esfuerzo no es importante. Es totalmente necesario

  • El mejor residuo es el que no se genera. Es importante reciclar pero la mayoría del plástico no se recicla. Reduce el consumo de plástico.
  • Reclama en las tiendas y supermercados para que haya más productos sin envasar. Si no lo compras, no lo vende.
  • Compra productos a granel y reutiliza los envases. Ya hay muchas tiendas que los venden: frutos secos, semillas, harinas, legumbres, productos de limpieza,…
  • Utiliza bolsas reciclables.
  • Algunos productos que puedes retirar de tu lista: pajitas de plástico, chicles, vasos y platos de plásticos. 
  • Utiliza cosméticos que no contengan microplásticos. http://ambienteeuropeo.org/microesferas/
  • ¿Sabes que los cepillos de dientes son uno de los plásticos más difíciles de reciclar y terminan en el mar? Puedes sustituirlos por cepillos de dientes de bamboo https://brushboo.com/
  • Filtra el agua en vez de comprar agua embotellada. Me encanta ese ingenioso diseño super respetuoso con el medio ambiente para llevártelo de viaje http://www.dropson.es/lata-filtrante/
  • Organiza tu propia limpieza de playa. La Asociación de Medio Ambiente Europeo te proporciona los materiales y toda la información para que hagas tu propia campaña de Ciencia Ciudadana y contribuyas a que se conozca en detalle lo que contamina el mar http://ambienteeuropeo.org/proyectos-2/
Share This