Me encanta este día del año: el Solsticio de invierno. El día que contiene la mayor promesa de luz. Este año ha sido para mí uno de muchas sombras y me he siento interiormente conectada de forma especial con esta celebración. Mi práctica ha sido, y es, conectar con esa promesa, que es también la promesa del yoga. Y no sólo eso, sino incluso aprender a celebrar la sombra, de igual forma que hoy celebramos la noche más larga del año.

En estos meses, he sentido la gran pulsación de luz y sombra; de resistir y de rendirme; de odiar y de saborear el proceso; de sentirme perdida y de estar enamorada del misterio de la vida. He vivido como hay momentos en los que esa pulsación se torna en olas gigantes que te arrastran hasta el fondo y sientes que podrías ahogarte. Mi vecino en Marruecos, un entrenador de surf, me dio una vez un consejo: "Cuando estés bajo el agua, cuenta los segundos. Te darás cuenta de que el tiempo no es tan largo como piensas". A veces me he sorprendido a mi misma contando mentalmente, y no precisamente debajo del agua.

El viaje al inframundo, como en el mito de Inanna, es real. Los son todos los miedos, las sensaciones, el dolor. Lo son todas las partes de tu ser que se te revelan. Dice Josep Soler en su libro "El viaje del Alma" que "despues del miedo ya no hay nada". Más bien hay un momento, en el que has pasado tanto tiempo con esos miedos, con tus partes oscuras y abandonadas que ya se hacen familiares, y tu percepción y tu juicio sobre ellas se transforma. Y comienzas a aceptarlas como parte de tí.

Y con la aceptación viene el regalo oculto en cada proceso, en cada reto. Algunos son muy obvios, como el regalo del tiempo. Otros son más sutiles y se tarda más tiempo en descubrirlos.

Gracias por todos ellos. Gracias por el flash de inspiración que se encuentra en un libro. Gracias por todas las formas de apoyo y ayuda. Gracias por las conversaciones iluminadoras a corazón abierto con esas personas tan especiales. Gracias por la sabiduría de queridos maestros que están ahí cuando más los necesitas. Gracias por la hermandad entre mujeres. Gracias por la chispa de la vida que aparece como energía cuando parece que ya no hay más.

Mi compromiso este Solsticio es honrar la oscuridad y transmutarla en nueva vida, con cada respiración, a cada paso, y celebrar la luz

Te invito a que dediques un tiempo hoy a honrar este portal en el tiempo, este punto cardinal del año que es el Solsticio de Invierno, honrando tus sombras y celebrando tu luz.

Para algunas ideas de como celebrar y conectar con la energía de este portal en el tiempo que es el Solsticio de Invierno puedes leer algunas de las entradas de años anteriores en los siguientes enlaces

¡Disuelve, imagina, crea! Un ritual para el Solsticio

Feliz Solsticio y un regalo de Navidad