EL ojo del huracán

EL ojo del huracán

Dicen que la vida es lo que pasa mientras haces planes. Y normalmente, no tiene en cuenta tu agenda. Hace un mes tuve un accidente haciendo esquí acuático que cambió, como poco, el rumbo de mi verano, transformándolo en un viaje dentro de un territorio desconocido para mí. Una rotura muy severa de los isquiotibiales y su tendón que me ha tenido en reposo durante varias semanas (moviéndome un poquito con muletas). Aunque he tenido otras lesiones antes, nunca había experimentado algo así. Una invitación no muy amable a parar, contemplar e ir hacia adentro. Una vez superado el shock inicial quiero ir compartiendo con vosotros este viaje que está siendo mi asana más avanzada.

En estas semanas he pasado por toda la paleta de sensaciones, pensamientos, emociones. En Tantra se llaman rasas (sabores de la existencia). El shock. El dolor físico (he tenido mucha suerte de que el dolor más intenso solo ha durado unos pocos días, aunque ahora vuelve a días con la rehabilitación). La inmovilidad. La frustración. El descanso profundo. La rabia. El cambio de planes. Tiempo con la familia. El amor. La tristeza y sus lágrimas sanadoras. La risa. La reorganización de los cursos. Sentirme cuidada. Sentirme dependiente. Estar lejos del mar y de mi casa. La tensión. El cansancio. Difíciles decisiones que tomar. Gratitud. La confusión. El miedo. El miedo. El miedo.

Llega un momento en el que el cuerpo físico se rinde. La mente tarda más. Y cuanto más inmóvil tu cuerpo, mayor es la aceleración de la mente. Lo más difícil, en los primeros días, fue la lidia continua con los pensamientos veloces. Pensamientos que se reproducen como el demonio Raktabija bajo la hoz de la diosa Kali. (Este mito cuenta como cada gota de sangre de Raktabija, al tocar la tierra, se convertía en un clón. Bija significa semilla. Kali saca la lengua para beber todas las gotas de sangre, parar su multiplicación y poder aniquilarle).  Y con las emociones, que aparecen como olas gigantes que te arrastran. Asimilar los pensamientos y aprender a surfear las emociones. Todo un trabajo de plena tapasya. Y en algún momento, como único antídoto al sufrimiento llega la rendición. Y la paz de la entrega. Y el océano interior se calma.

No lo voy a negar. Las olas vuelven. A veces gigantes. La pulsación es intensa: por un lado la sensación de frustración, de agobio por todo lo que ahora no puedo hacer, por no tener el control. Frente a eso, un sentimiento interno, como de un niño que se frota las manos pensando «mmm… aquí hay aprendizaje y oportunidad de crecimiento». Por un lado el apego a los recuerdos pasados y la ansiedad y el miedo por el futuro. Por otro lado, el disfrute de muchos momentos únicos con su propia magia.

Me refugio en el interior. Ese es el regalo del yoga. Hay un lugar, que como el ojo del huracán, es pura calma.  Un lugar, en medio de una aureola de llamas, en el que en cada momento ocurre la Ananda Tandava, la danza de la dicha de Shiva Nataraja.  Y ahí, como él, intento mantener la sonrisa apacible y la mirada tranquila, Sambhavi mudra, observando todo y enfocada hacia dentro. Es mucho más fácil para mí hacer eso en Natarajasana y, por eso, ésta es, ahora mismo, mi asana más avanzada. Y aunque de vez en cuando se me sigue escapando alguna lágrima, mi compromiso con la felicidad y la paz es firme.

“El dolor de la transformación es real – física y psíquicamente – pero sólo la intensidad del fuego puede unir el cuerpo y el ama. Este es el proceso del alma… El cuerpo es la arena que produce la perla» ~ Marion Woodman  

Expansión: manifestando desde el silencio

Expansión: manifestando desde el silencio

El mes de enero termina con la festividad celta de Imbolc, que marca uno de los ocho puntos cardinales del año y ya trae aromas y visiones de la primavera por llegar. Aunque con un poco de retraso, te hago llegar mis deseos para un año lleno de prosperidad, amor y yoga.  He estado un poco desconectada (o muy conectada, depende de la perspectiva) y honrando mi intención para este año que me encantaría compartir contigo

Expansión: manifestando desde el silencio

 

El año pasado fue un año de estudios y mucha práctica interior; de conectar con distintas formas de entender y de poner en práctica las enseñanzas del yoga, las enseñanzas de la vida y, sobre todo, de re-conectar con el poder de lo femenino, que no es otro que manifestar desde dentro, desde el silencio, desde la oscuridad. La energía creativa del Universo (Shakti), la energía creativa de la Consciencia, surge desde el interior y se manifiesta como una onda expansiva que literalmente se materializa en nuestra vida.

Hay enseñanzas que conocemos a nivel intelectual durante mucho tiempo, pero que no tienen un efecto, hasta que un día hay un «click» y comienzas de verdad a vivir esas enseñanzas.  A lo largo de la vida experimentamos esos momentos de ¡Aha! en distintas ocasiones. Son nuestros despertares. Eso es en lo que consiste despertar. En entender, realmente, y encarnar a un nivel muy profundo ciertas enseñanzas, ciertos pensamientos, ciertas ideas sobre nosotros y el Universo, Se van revelando nuevas capas de nuestra consciencia. Una esas revelaciones ha sido para mí entender a un nuevo nivel el concepto de que todo lo que manifestamos surge de nuestro deseo, de nuestra intención, de nuestra mente. Pero no sólo eso, sino que tenemos que preocuparnos de «ser eso que deseamos» y no de «hacer que eso ocurra». Los yogis lo saben bien desde hace miles de años. A través de las prácticas yógicas se genera poder, «tapas», energía creativa que puede manifestar nuevos Universos. Universos que se manifiestan desde el silencio de nuestras prácticas, desde nuestras intenciones conscientes (y si, también las inconscientes, y por eso es tan importante el trabajo que hacemos como yogis, o de cualquier otra forma, de purificación de nuestros pensamientos limitados, de las ideas heredadas, de nuestros karmas,..).

Astrológicamente, las primeras semanas del año han sido un periodo muy catártico (probablemente lo has sentido o aún lo estás sintiendo). Para mí definitivamente lo ha sido. El proceso de evolución de la Consciencia se acelera. Las viejas (o no tan viejas) estructuras que no nos sirven necesitan reajustarse y sanarse, o desaparecer para siempre. Esto trae sufrimiento porque nunca es fácil transformarse. Pero no hacerlo trae más sufrimiento y enfermedad. Con la agitación de los cambios inesperados, mi yo limitado alimentaba la idea de que quizás estaba siendo pretenciosa y había errado radicalmente en mi intención. ¿Expansión? ¿Seguro? ¿Estoy invocando a Laksmi para que manifieste y aquí aparece Kali llevándoselo todo? Con un arco iris de sentimientos de dolor, de tristeza, de culpa, de rabia, de confusión, es fácil dejarse llevar por las ideas limitadas sobre uno mismo. Cuando las cosas se complican hay dos opciones: victimizarse o arremangarse y ponerse a trabajar. Después de un par de días de recrearme en la primera, y como desde mi naturaleza de yogini, elijo la segunda. Asana y meditación; mantras, muchos mantras; sanación;  flores de Bach; naturaleza (la mejor medicina para el alma); observar mis emociones y escribir en mi diario; leer textos inspiradores…. y a través de todas ellas, conectar con una visión más elevada de las situaciones. Desde esa perspectiva, siempre, todo es perfecto.

En sánscrito, spanda significa “pulsación”. En el mundo de lo Absoluto es la pulsación entre Shiva y Shakti, entre la Consciencia sin manifestar y su energía expansiva y manifestadora. En el mundo de lo relativo, en el que normalmente nos encontramos, todo pulsa alternándose periódicamente entre la expansión y la contracción. Una gran contracción siempre es el preludio de una gran expansión… como en un parto. Si mi intención es expandir, manifestar, necesito de una gran contracción que me lleve al centro, al silencio. Y el Universo me da esa oportunidad. En la práctica de asana hablamos de la Energía Muscular, hacia adentro, siempre anterior a la Energía Orgánica de expansión.

Y eso he estado haciendo. No es que no haya escrito por estar ausente, o por no tener tiempo, o por no tener nada que decir. He estado haciendo Energía Muscular, yendo al centro del Sol, escuchando el silencio, dibujando mis intenciones, creando nuevos Universos, Y disfrutando como nunca de las prácticas. Y ya siento la onda expansiva. En forma de nuevos proyectos, y nuevas perspectivas, y nuevas visiones de las cosas. Y mucha curiosidad por lo que la vida traerá este año. Todo desde el silencio… Como los brotes comienzan a asomarse en los árboles; como Imbolc va naciendo, poco a poco, desde la oscuridad del Solsticio.

 

Feliz Solsticio y un regalo de Navidad

Feliz Solsticio y un regalo de Navidad

No siempre me han gustado las Navidades. Y no es que supiera dar una razón para ello.  Mi familia siempre ha estado muy unida, así que no me importaba (todo lo contrario!!) pasar esos días de reunión. Estaba más relacionado con una falta de significado después de haber renegado de mi origen católico.

Como yogi (y sobre todo como Scorpio) me es difícil participar en algo que no tenga un significado para mí. Han sido la conexión con los ritmos de la Naturaleza y el poder del ritual los que han traído pleno significado a estas Fiestas que ahora celebro como la más entusiasta.

El día 22 de diciembre a las 5:59 de la mañana el Sol alcanza su punto más distante de la Tierra en todo el año. Es el Solsticio de Invierno. El día más corto. La noche más oscura y más larga. Unos días en los que el Sol parece pararse en el cielo, suspendido (Sol- sticio) en su punto de inflexión antes de iniciar un nuevo ciclo. Nuestros ancestros siempre lo celebraron con grandes fuegos que auguraban el retorno de la luz, de los días más largos, del calor. La Iglesia tomó esta celebración como suya propia para celebrar también la venida de la luz, en la forma de Jesucristo,

En nuestra vida moderna, sobre todo en las ciudades, se ha perdido la conexión con los ritmos naturales. Esa sincronización, para todos pero en especial para las mujeres, es esencial. Trae salud, vitalidad, significado y propósito. En la rueda del año, en el hemisferio Norte, la parte más oscura es el periodo entre la festividad celta de Samhaim (Todos los Santos) y Yule (Solsticio de Invierno). Este periodo es un tiempo de reflexión, un tiempo para bucear hacia adentro, inspirado por la profundidad de Scorpio y la curiosidad de Sagitario. Te sumerges en el inframundo hasta que en el día del Solsticio, la luz comienza de nuevo a brillar. Y esto es algo que no depende de ti, ni de lo que creas o no. El Sol volverá con más fuerza, apareciendo en un signo de Tierra, Capricornio, más manifestador.

Este viaje interior aparece repetitivamente en la Mitología.  En el mito de Perséfone, la hermosa e inocente doncella es raptada por Hades, el Dios del Inframundo. Allí será iniciada transformándose en la reina soberana que ha experimentado la oscuridad, que ha probado los frutos de la sensualidad y la sexualidad, y que se ha enfrentado a la muerte (el soltar el ego a favor de una consciencia más elevada). Tras ese proceso sale renovada como Reina de la Luz y la Oscuridad. Perséfone hace su viaje al inframundo. El Sol hace su viaje hacia la oscuridad. Y nosotros lo hacemos también.

Tanto si estás pasando por momentos difíciles en tu vida y necesitas reflexionar, como si es un periodo tranquilo,  permítete unos momentos para disfrutar de tu silencio interior, para bañarte en la energía luminosa del Ser. Para recibir esa pausa que es el Soslticio y ser consciente de cómo quieres aparecer en tu vida desde este momento. ¿Qué partes de tu vida necesitan de una limpieza radical? ¿Cuáles están listas para soltar y quemar en el fuego ritual de este Solsticio? ¿Cuáles son tus sueños? ¿Cuáles los dones que compartir? ¿Cuáles son las nuevas aptitudes que quieres cultivar? Deja que la sabiduría adquirida en la oscuridad es el abono que fertiliza tus sueños y proyectos.

 

Algunas ideas para estos días

  • Camina en la naturaleza en la noche más oscura y más larga del año.
  • O madruga para ver el primer amanecer con el Sol decidido a retornar y a brillar con más fuerza
  • Crea un altar con adornos que simbolicen el invierno: ramas de árboles de hoja perenne como el acebo, piñas caídas, frutos de invierno como la granada, estrellas o velas que simbolizan luz….
  • Toma un momento para reflexionar sobre el año que termina: expresa gatitud por los regalos pero también por los retos. Sé honesto contigo mismo: ¿Cómo enfrentaste esos retos? ¿Tu comportamiento trajo alguna transformación? Celebra algo por lo que estés orgulloso de ti mismo. Siente compasión por tus errores: un nuevo año comienza para seguir creciendo y aprendiendo.
  • Visualiza el próximo año. Crea alguna intención significativa. Puede crear una intención general o también crear pequeñas intenciones. Sé entusiasta y a la vez realista.
  • Regálate tiempo y espacio para sentir la luz del amor y para compartirla. Puedes utilizar mi regalo de Navidad al  al final de esta página

Un regalo de Navidad

Una práctica cuya finalidad es experimentar la compasión

Tienes el audio más abajo… Disfrútalo!!!

Meditación Tonglen

Respirar. Tomar energía y devolverla, compartirla.

En la práctica más tradicional, inhalas el dolor de otros hacia tu corazón y exhalas tu felicidad hacia los demás.

La idea es experimentar que nuestra felicidad y sufrimiento no están separados del de los demás. Quizá pienses que esto es un poco abrumador ya que muchas veces no somos capaces de gestionar nuestro propio sufrimiento ni experimentar nuestra felicidad.

El secreto será conectar con el espacio de amor Universal. 

Te atreves a intentarlo?

De sueños, sombras, regalos, néctar y yoga

De sueños, sombras, regalos, néctar y yoga

Hay una tribu en Indonesia, los senoi que, al igual que los huicholes en México, cultivan el poder de los sueños. Es una práctica cotidiana en las familias compartir las historias de su mundo onírico y utilizarlos como mensajes, como información, como guía en su camino, individual y colectivo. Dicen, que si en tu sueño aparece un demonio, no debes luchar, ni darle la espalda, sino volverte hacia él y pedirle un regalo. Es fascinante esta invitación a dar la cara a las partes oscuras de tu ser, y esta visión de la sombra, no como algo a lo que temer, sino como portadora de regalos de sabiduría, de dones de fortaleza.

Hay muchas historias mitológicas en la tradición hindú y del yoga que contemplan la misma idea. En una de mis historias favoritas Vishnu, el Dios encargado de mantener la armonía en el Universo, pide a los devas (los dioses, “los que son luminosos”) que se alíen con los asuras (los demonios, palabra etimológicamente relacionada con “poder, ser poderoso”) para embarcarse en una aventura con el fin de encontrar el amrita, el néctar de la inmortalidad, y de paso rescatar a Lakshmi (encarnación mitológica y energética de la belleza, la prosperidad y la abundancia) del Océano de leche donde se ha retirado de la Tierra para esconderse.

El amrita representa el estado más elevado de la conciencia. Ese estado en el que experimentamos sabiduría y la más profunda sensación de dulzura, de calma. Es muy relevante que para experimentar sabiduría, armonía, libertad, dulzura, necesitamos utilizar tanto nuestras cualidades más luminosas como las partes oscuras de nuestro ser. Las enseñanzas nos dicen que necesitamos todo lo que tenemos para nuestra realización. Todo.

En nuestra historia, la práctica, simbolizada por la acción de remover (del mismo modo que se remueve la leche para hacer mantequilla), es la que trae consigo joyas preciosas y regalos increíbles. Es el proceso del YOGA. A través de la práctica también salen a la superficie algún que otro veneno. Pero la última ofrenda que surge del Océano es el amrita, el néctar de la inmortalidad, la experiencia profunda del Ser.

Si hay algo muy significativo en esta historia es que, al final, son sólo los devas los que pueden disfrutar del ese néctar. Para llegar a experimentar ese estado de consciencia más elevada, de plenitud, de contentamiento extático, hay que ir más allá de las partes limitadas de tu ser, más allá de tu individualidad y tu ego. Tus sombras, que sólo existen a un nivel energético más bajo, te dejan su regalo, su participación, para que el néctar nutra de forma profunda las partes más luminosas de tu ser.

Ambas historias nos hablan del poder de la sombra como agente transformador. Los demonios aparecen como pequeñas tendencias inércicas que acaban haciéndose cargo de nuestra vida; o como emociones intensas que no sabemos donde se originan; o lesiones; o conflictos; o patrones anclados con múltiples raíces en la psyche. Cada uno de ellos ofrece un regalo diferente. Mi maestra Sally Kempton dice que la tristeza porta el regalo de la calma; la ira el de la justicia; la envidia el de la superación; el miedo el de la atención y conciencia más profunda. Pero para no convertirnos en víctimas de nuestras propias sombras, normalmente necesitamos de ciertas técnicas y prácticas para poder extraer y disfrutar sus regalos.

En mi recorrido personal, han sido (y son), principalmente, el yoga y la meditación, los que me han ayudado, no sólo a convivir en armonía con todas las partes de mi ser, sino a, poco a poco, ir haciendo de todas ellas mis aliados. Muy en especial la Filosofía Tántrica y sus prácticas, base de Anusara yoga, cuya premisa es que todo en el Universo pulsa con una misma energía, una única Consciencia. En esta visión, todas las partes de nuestro ser se perciben cómo igualmente divinas. Ese es sólo uno de los aprendizajes destilados de mi práctica de yoga. Como en la historia, han aparecido innumerables dones y regalos: una conexión más cercana con mi cuerpo a través de la práctica consciente de asana que me hace más segura y valiente; una mente clara para discernir; el corazón abierto y lleno del coraje para enfrentar; la fuerza para cambiar y resetear; además de intuición, sabiduría, compasión y confianza en la vida.

Reune tus devas y tus asuras y embárcate en una aventura de crecimiento y de despertar que se llama YOGA.

Follow your Bliss (II)

Follow your Bliss (II)

Mucho tiempo sin compartir aquí mi mundo interior…. Me quedé en el capítulo 1 de “Follow your bliss”. Si. El año pasado aprendí mucho a través del dolor y como encontrar la serenidad y la felicidad también en los momentos más difíciles.  Cree la intención para éste de conectar cada día con ananda, con la esencia de dicha que es el palpitar del Universo, que es mi palpitar. Puede sonar un poco presuntuoso, pero al igual que cada texto filosófico del yoga siempre comienza con la enseñanza más elevada, ¿por qué no aspirar a una de las intenciones más elevadas de nuestras prácticas y de nuestra vida? Traer la felicidad más plena a mi vida. Disfrutar del placer de estar viva, de las sensaciones de mi cuerpo, de los lugares a los que me lleva mi mente, de las emociones que brotan de mi corazón. Experimentar felicidad, deleite, placer. No hablo de la felicidad efímera o del placer momentáneo. Hablo de esa felicidad que se siente como paz, como plenitud, como una enorme sonrisa interior. De los placeres que te llenan el alma y dejan huella para siempre.

Era mi propósito escribir sobre ello y debo disculparme (¿o no?) por haberme perdido entre viajes, experiencias, encuentros, que me han alejado un poco del ordenador y me han llevado más a mi ser.  El poder de la intención es incuestionable. Días después de escribir aquella entrada de blog sentí como muros internos se derribaban, viejos patrones se resquebrajaban, ideas preconcebidas se disolvían y mi vida cambiaba de un modo notable tanto en el interior como en el exterior.

Ahora puedo escribir, no sólo desde la intención sino desde su experiencia. He aprendido que hay que escuchar(se), sentir(se), percibir(se); refinar los sentidos para experimentar la naturaleza que nos rodea, pero también refinar la escucha interior para conectar con nuestra intuición. Que hay que disminuir el “ruido” que no nos deja escuchar el latido fundamental. Que a veces tienes que decir adiós a partes de tí mismo que son parte de ese ruido. Que cada momento de conexión con la dicha y el deleite llevan consigo una decisión de entrega, de apertura, de mayor vulnerabilidad.

Creo firmemente que todos los seres humanos podemos experimentar mucho más placer y deleite, mucha más felicidad; que esa felicidad es inherente a nuestra naturaleza. Pero a veces, hay que trabajar con dedicación, no para «crear felicidad» sino más bien para deshacernos de todo lo que no nos permite experimentarla. Para mí el yoga y la meditación son herramientas claves para limpiar, para soltar, para conectar. También lo es el mar, el surf, el amor, la comida sana y nutritiva, inspirarme con lecturas interesantes y elevadas,… ¿Cuáles son tus herramientas?

Ananda viene siempre acompañada de una experiencia profunda de conciencia. En sánscrito se llama Cit. Es mi práctica intentar ser más consciente y cuestionarme cada día si mis acciones están al servicio de mi deseo de experimentar la vida como ananda. Por eso con frecuencia me hago las siguientes preguntas.

¿Qué aspectos de mi vida, que quizá incluso hace un tiempo deseé y manifesté, ahora ya no contribuyen a mi experiencia de la vida como deleite?

¿Cuales puedo cambiar hoy mismo? ¿Estoy dispuesto a hacerlo?

¿Cuáles puedo cambiar a largo plazo? ¿Qué necesito hacer hoy para que comiencen a cambiar?

Toma las riendas de tu felicidad. Hazlo ya. Para que esperar más. Solamente el camino ya te sorprenderá.

Follow your bliss (I)

Follow your bliss (I)

Hay veces que al escribir, el tema se va enriqueciendo cada día, cada minuto, desdoblándose en muchas direcciones y haciéndose imposible de terminar. Eso me está ocurriendo con esta entrada de blog, que llevo ya varias semanas escribiendo. Y es que una frase de tres palabras, una sola palabra, pueden dar para escribir un libro entero. No creo que esto llegue a ser un libro, pero lo que si parece es que va a transformarse en una entrada de blog por capítulos. Si no, esto corre el peligro de nunca llegar a ver más luz que la de la pantalla de mi ordenador.

Todo comienza (como casi todo) con una intención. Mi intención general para el 2015. Una intención que surge desde lo profundo de mi corazón, desde varias sincronicidades y que toma forma en palabras con una cita en inglés de Joseph Campbell: Follow your Bliss.

A pesar de la profundidad de contemplación y de emociones que hay para mí detrás de esa frase, antes siquiera de entrar a poder compartir nada de eso, me enfrento a la dificultad de traducir la palabra bliss. De traducirla con precisión y especialmente con todos los matices que conlleva para mí. Los matices son los que hacen las lenguas y los pueblos diferentes. Eso lo saben bien todos los que como yo han vivido en paises diferentes con lenguas diferentes. Y este pequeño problema de traducción me ha obligado a escribir, antes que nada, esta primera entrega de la serie Follow your Bliss. Lo cual ha sido tan interesante como inesperado.

Me es fácil encontrar su sinónimo en sánscrito. Ananda (Aunque ananda tenga un significado aún más extenso y profundo). Pero al tratar de traducir bliss en mi propia lengua su significado se desliza entre los dedos. Esto suele ocurrir con las palabras del sánscrito, para las que normalmente necesitamos varias palabras para poder ofrecer la plena riqueza de todos sus matices.  En el caso de la palabra bliss quizá es sólo algo subjetivo que ocurre porque aprendí esta palabra en el contexto del yoga y de lo espiritual y que, para mí, no tiene otras connotaciones anteriores, con lo que se me hace  sinónimo perfecto para ananda.

1082029910Pero hay otra cosa, por la cual me resisto a la traducción. A veces me  me enamoro de una palabra. De su sonido, de la combinación de sus letras. Y eso me pasa con bliss (y con ananda tambien). Ambas me enamoran ya, simplemente, por ser la palabras que son. Esa doble “s” final de bliss, como un zumbido que hace cosquillas entre la lengua y los dientes y crea como una pausa efímera… de eso, de bliss. El como se abre y se cierra la boca, y los movimientos de la punta de la lengua al pronunciar  ananda, que me recuerdan la energía juguetona de la Shakti.

Volviendo al significado. El Cambridge Dictionary define bliss como “very great happiness”, una gran felicidad. El Oxford Dictionary lo define como “perfect happiness; great joy”, la felicidad perfecta, una gran alegría. Bliss en castellano se puede traducir como dicha, júbilo, felicidad, gozo, éxtasis. Asi que Follow your Bliss se podría traducir como Sigue tu dicha o Persigue tu felicidad. Pero, en cierto modo, cada una de esas palabras se me quedan cortas, incompletas.

Felicidad porque la relacionamos con algo transitorio, efímero, a veces ligada a algo concreto como causa y es parte del mundo de los opuestos, como la tristeza. Gozo porque me trae recuerdos de religión… aunque pensándolo bien también tiene claros tintes de sensualidad. Dicha, mmm… simplemente no me apasiona como suena. Su sonido no refleja el estado que define. Me gusta más deleite. Muy sensorial. Como que activa el sentido del gusto y las letras se derriten en la boca al pronunciarla. Trae a mi mente la teoría tántrica de las rasas, de los distintos sabores de la existencia como puntos de entrada hacia lo Absoluto. Pero Persigue tu deleite… no sé, no me convence.

Y no es que bliss no sea felicidad y que no sea sensorial y hasta sensual, o incluso pueda tener matices de religiosidad… es eso y mucho más. Bliss es, como dice el diccionario, un estado de gran felicidad.  Pero no esa felicidad de fuegos artificiales, sinó más bien la felicidad que es un continuo burbujeo suave de amor, de paz interior, de plenitud, de contentamiento, de deleite en la vida. Ananda.

Así que con todas estas aclaraciones, y con una disculpa a los que no hablan inglés, comparto mi tema para el año: Follow your bliss. Mi intención es que esta sea mi práctica. La de cultivar ese estado en cada momento, con cada acción, con cada palabra, con cada decisión.

No sé si este texto aclara, confunde, inspira o deja indiferente. Pero ya que sabemos que las palabras y los pensamientos en el interior de la mente, crean realidades en el exterior, lo que sí que me hace sentir bien es que, si te has tomado la molestia y el tiempo de leerlo,  he logrado infundir la palabra bliss y sus traducciones en tu mente por un rato. ¡Que la energía creadora haga el resto!

Namaste