por Susana García Blanco | Dic 30, 2014 | General, Yoga
El 2014 nos dice adiós. Uno de los años más intensos de mi vida. El 31 de diciembre es día de cambio de ciclo y quiero compartir con vosotros un ritual de cierre y renovación, inspirado (entre otras muchas fuentes) por rituales del Solsticio, mis prácticas de mantra y de la Diosa y mi maestra Sally Kempton (a la que copio literalmente en algunos párrafos). Necesitarás dos papeles (o tu diario), algo para escribir, una vela y una media hora de tu tiempo en el último día del año. Hazlo en soledad o en buena compañía. Puedes añadir al ritual los mantras que te ofrezco o saltarte esa parte si no te sientes conectado de esa manera.
Ritual de cierre y renovación
- Enciende una vela como símbolo de la luz que te guía.
- Escribe en un papel una lista de lo más importante del año: describe los retos a los que te has enfrentado, los logros importantes, los momentos de los que te arrepientes,.. Lee la lista (en bajo o en alto). Ofrécelo todo al Universo, a la Diosa, a lo Divino,…. ¡TODO! Lo positivo y lo negativo. Lo que te ha hecho reír y lo que te ha hecho llorar. Los éxitos y los fracasos. Puedes usar estas palabras o las tuyas propias: «Ofrezco estos pensamientos y acciones a la Gracia. Pido que todo lo que ha sido beneficioso florezca y dé fruto. Que mis errores se disuelvan. Que en el año que entra mi vida sea útil para los demás, que pueda experimentar mi propia libertad. Que pueda dar y recibir amor». Cuando hayas hecho tu ofrenda, quema el papel o rómpelo en trocitos y entiérralo (puedes enterrarlo más tarde). Así ofreces los karmas y acciones del 2014. Al disolverlos, eres libre para comenzar el próximo año.
Ofrece un mantra a la diosa Kali, para que con su energía liberadora disuelva los obstáculos y ataduras, abriendo el camino para lo nuevo.Puedes repetir 9 veces (o 108!) el siguiente mantra. Es un mantra muy potente, que lleva a la vez la energía de disolución y la energía de manifestación. OM AIM HRIM KLIM CHAMUNDAYE VICHE SVAHA
- En otro papel, haz una lista de intenciones para el año 2015. Estamos creando lo que en sánscrito se llama un SANKALPA (una construcción mental que ya se está manifestando en el futuro). En vez de una lista de propósitos (¡que siempre parecen romperse!), haz una lista de las cosas que te gustaría traer a la luz en tu vida. Contempla cuales son las cosas que de verdad disfrutas haciendo en la vida. Que es lo que te deleita. No pongas límites a tus sueños y tus deseos. En palabras de Ghandi, «Sé el cambio que quieres ver en el mundo» Escribe tus intenciones en tiempo presente, como si ya están ocurriendo. Puedes crear intenciones en distintos planos: material, emocional, energético, espiritual,… Sé todo lo concreto y claro que quieras pero es muy importante que estén en positivo y en tiempo presente. (Por ejemplo, «En 2015 no quiero estar enfermo» no sería una buena forma de expresar tu intención. La forma de atraer lo que deseas se acercaría más a «En 2015 tengo un cuerpo fuerte y sano, y energía suficiente para cumplir mi dharma conmigo y con los demás»).
También puedes crear una intención general. La mía, que compartiré en más profundidad al comienzo del año, se inspira en una cita de Joseph Campbell «Sigue tu dicha, sigue lo que te hace feliz» (Follow your Bliss).
- Contempla cómo tus intenciones para el Año Nuevo son buenas para tí y para los demás, para tu comunidad, tu familia, para el mundo. Pide que tus intenciones se llenen con tus deseos de crecimiento, sabiduría, de amor.
Aquí podemos invocar a Saraswati, la energía de la sabiduría, de la intuición, del conocimiento y del lenguaje, para que ilumine nuestras intenciones y el camino hacia su manifestación, repitiendo 9 veces el mantra OM AIM SARASWATIAYE NAMAH
- Ahora imagina que tus intenciones ya se han materializado, ¿cómo te sientes? Cierra los ojos y deja que tu corazón y tu cuerpo se empapen con esas sensaciones.
Es la diosa Laksmi la que trae la energía de manifestación plena. Repite 11 veces uno de sus mantras como OM SRIM HRIM
- Recita esta oración de mi maestra Sally Kempton o usa tus propias palabras de inspiración
«Que sea capaz de hacer el trabajo que necesito hacer en mi camino, sin lucha, sin conflicto. Que la inspiración me llene. Que mis relaciones más íntimas sirvan a la expansión de mi corazón. Que mi vida sea para el beneficio de todos a mi alrededor. Que el amor sea mi estrella polar. ¡Que la Diosa me bendiga a cada paso!»
¡Feliz Año 2015 !
por Susana García Blanco | Dic 16, 2014 | General, Yoga
Hoy comienzo con una historia. Mi corazón rebosa gratitud por los maestros que se han cruzado en mi camino, canalizadores de la Consciencia Mítica en forma de historias fascinantes de las que siempre han cautivado el corazón humano y a través de las cuales se transmiten la enseñanzas más inspiradoras. La tradición hindú y la tradición del yoga están llenas de ellas. Me honra ser parte de esta tradición y no puedo empezar un relato sin el recuerdo de mis maestros. De Sianna Sherman tomo sus comienzos y, esta vez, la historia; del Dr. Douglas Brooks, el recuerdo constante de que somos todos los personajes en ella.
Erase una vez, hace mucho, mucho tiempo… O quizá en este preciso instante, dentro cada corazón… Shiva y su amada Shakti vivían en lo alto del monte Kailash. Su existencia era plena y feliz. Después de todo juntos son Paramshiva, lo Absoluto, el todo, la nada, la Unidad. Shiva, Señor del Yoga, la pura conciencia del Ser, entraba en estados de meditación profundos en los que pasaba miles de años. Esta vez, llevaba demasiado tiempo, y Shakti, ya aburrida e impaciente, decidió jugar. ¿No es esa es su naturaleza: su energía, su fluidez, su movimiento?. Sin hacer ruido se colocó detrás de Shiva y le tapó los ojos. “¿Quien soy?” No se acordó de que cuando los ojos de Shiva se cierran, su tercer ojo se abre. La energía de ese centro energético en Shiva es tan poderosa que en una fracción de segundo, un rayo de energía potente como una bomba nuclear lanzó a Shakti muy lejos de allí. Fuera de control y alejándose de su amado a la velocidad de la luz, sus sentimientos se mezclaban: miedo, confusión, rabia… “¿Qué está pasando? ¿Dónde voy?” Shakti estaba aterrorizada. Hasta que empezó a ver galaxias, estrellas, planetas, cometas….. “Que universo tan bello”, pensó. Y aterrizó en la Tierra.
Sus primeros sentimientos fueron de desconcierto y tristeza, de soledad por la separación de su amado. Unos sentimientos tan comunes entre los que habitamos este planeta. Ese anhelo de algo muy cercano en nuestro corazón que sentimos lejos, que a veces no sabemos ni que es. Pronto empezó a experimentar sensaciones en su cuerpo. Bajo sus pies la tierra mojada. Tomó un poco de barro, y con sus manos moldeó el primer Shiva lingam*. Al tenerlo en sus manos, pensó “Amado mío, estás aquí, conmigo”. Un sonido tintineante le llevó hacia un manantial. Bebió de él, y con sus manos hizo la ofrenda de sus aguas cristalinas al lingam, siendo ésta la primera puja**. También ofreció al lingam el fuego que surgió al frotar dos piedras. El primer fuego ritual. La brisa acariciaba su rostro, “en mi aliento está el aire y a mi amado se lo ofrezco”. Se hizo consciente del espacio que lo contiene todo. Y así fue como Shakti se dio cuenta de que, a través de los cinco elementos, espacio, aire, fuego, agua, tierra, sentía la eterna
Me encanta este mito porque une varios aspectos que son gran parte de mi vida: la Filosofía Tántrica, el yoga, el ritual, la Naturaleza. Algunas de las ideas más significativas del Tantra se reflejan en esa experiencia de la Shakti. Según esta Filosofía, el Universo se describe como una secuencia de 36 categorías de la existencia (tattvas). Estas representan distintos niveles de condensación energética, desde lo más sutil (Shiva-Shakti) a lo más burdo (los cinco elementos de mundo material, siendo el más denso la tierra). Shiva es Suprema Consciencia con la cualidad de conciencia y auto-conocimiento, Cit. Shakti es su energía creativa que pulsa con amor y dicha, Ananda. Esta energía se condensa y se manifiesta en forma del mundo material, incluidos nosotros, nuestra mente, nuestros pensamientos, nuestras emociones. En última instancia, la energía subyacente en todo en el Universo es conciencia y el más puro deleite. Hasta las manifestaciones más densas, la tierra, el agua, el fuego, el aire y el espacio, son posibilidades de experimentar lo Divino, de experimentar Cit y Ananda. Ahí entran el yoga y el ritual. Juntos o por separado. (La propia práctica de yoga puede considerarse en sí misma como un ritual ya que tiene todas sus características, pero eso puede ser el tema para otro día).
Shakti, en el cuento, toma los distintos elementos, y al poner su atención y su intención sobre ellos, los transforma en algo sagrado. Eso es el ritual: tomar objetos, a veces de uso cotidiano, colocarlos en su lugar y momento apropiado. Hacerlos sagrados. Transformarlos en símbolos de poder que nos trasladan en el tiempo de un lugar a otro; un antes y un después. Un ritual puede tener un mecanismo complejo, como ciertas pujas a ciertas deidades, o puede ser tan simple como encender una vela. Pero siempre produce, o al menos ese es su objetivo, un cambio en el entretejido energético en nuestro interior y a nuestro alrededor. De hecho, podemos transformar cualquier acto, cualquier cosa en un ritual, incluso algo tan mundano como salir de compras de los regalos de Navidad, y hacer que se convierta en algo lleno de significado para nosotros.
En nuestra historia, los elementos, no sólo se hacen sagrados por el ritual, sino que además, funcionan como un recuerdo de lo Divino. Y no únicamente por su simbología, sino porque según la tradición Tántrica, todo en el Universo, incluso un grano de arena, vibra con la misma Suprema Consciencia de Shiva-Shakti, de lo más sutil y elevado. Pero el proceso de manifestación, de materialización, de condensación, trae consigo capas de ocultación que nos impiden ver esa energía original. Muchos son los momentos de confusión, de despiste, de olvido de nuestra naturaleza esencial. Este sentimiento de separación trae sufrimiento, pero también la posibilidad de recordar. Y es aquí donde entra el yoga. Yoga, según el Tantra, es el proceso de recordar nuestra verdadera naturaleza. De recordar que nuestra esencia es pura conciencia y bondad auspiciosa. De recordar que nunca estamos separados. Que no podemos estar separados.
Mira a tu alrededor. Respira. Siente la tierra, el agua, el fuego, el aire, el espacio, en lo que te rodea. Siéntelos dentro de tí. Crea tu propio ritual para celebrar el Solsticio, como nuestros ancestros han hecho durante miles de años. O busca un sentido a los símbolos de las fiestas navideñas. Hazlos sagrados. Tu propio ritual. Participa de la naturaleza, de sus ciclos, de los elementos, y te podrás sentir parte del todo. Poco a poco recuerda…
*lingam – figura, normalmente de piedra, mármol o metal, que representa a Shiva como lo Absoluto sin forma. Los templos en India están llenos de Shiva lingams a los que se hace todo tipo de rituales y ofrendas
**puja – ritual en el que se ofrecen mantras, rezos, así como ciertas ofrendas (agua, leche, frutas, miel, flores,…), normalmente a una deidad en particular
por Susana García Blanco | Oct 17, 2014 | General
Esta es la primera entrada en el blog de mi recién estrenada página web.
Lo que empezó como un texto sobre el Yoga Terapéutico, se ha ido transformando poco a poco en una reflexión sobre la presencia de Shiva y Shakti, que en principio pueden sonar como conceptos filósoficos ajenos y distantes, en mi práctica cotidiana, y específicamente, en el yoga cuando se practica con fines terapéuticos. Curiosamente, hace unos días, mi amiga Zaira Leal, escribía en Facebook un texto hermoso, titulado “Shakti en tu práctica”, que totalmente comparto, y que pienso aquí, en cierta forma, complemento.
En Tantra, los conceptos de Shiva y Shakti son esenciales para entender tanto lo Absoluto como el propio Universo y el mundo en que vivimos. Una forma de contemplar Shiva y Shakti es como las formas masculina y femenina de lo Divino, de lo Absoluto, de lo Universal.
A veces aparecen representados como deidades, con formas humanas. Unas veces como una pareja de amantes, cuyas iluminadas conversaciones dan lugar a los más hermosos y poderosos textos Filosóficos y de Meditación. Otras, fusionados en un mismo ser como representa la figura de Ardhanarishwara, mitad Shiva, mitad Shakti, en ambos simbolizando la unión sagrada de lo masculino y lo femenino, de los opuestos complementarios.
Pero, ¿qué queremos decir cuando hablamos de masculino y femenino? Y, volviendo al origen de mi contemplación, ¿qué representan en nuestra práctica?
Podemos interpretar lo masculino y lo femenino desde dos perspectivas opuestas. En el mundo de lo relativo, se relacionan con el género, como en los animales o los seres humanos. Lo masculino representa, entre otras cosas, la fuerza, la tenacidad, la perseverancia, la acción, lo penetrante. Lo femenino personifica la suavidad, la receptividad, la adaptabilidad, la capacidad de nutrir, de esperar, de dar espacio. En la práctica de hatha yoga ambos son necesarios. Mi maestra Sianna siempre nos recuerda que en los textos tántricos se habla de cómo toda práctica debe tener dos componentes: fuego (agni) y néctar (soma). Lo solar y lo lunar. Por una parte, como la fricción insistente entre dos piedras, nuestra práctica debe de ser capaz de crear fuego (agni) de todos los elementos el que va íntimamente ligado a la transmutación. Por otro lado, hay en toda práctica de yoga una componente más sútil, más femenina, como la luz de la luna (soma) que nos hace conectar con la esencia de placer y de dulzura del Universo.
Y luego está la visión de lo masculino y lo femenino desde lo Absoluto. Desde esta perspectiva, Shiva es Conciencia. Sí, con mayúsculas. Porque hay diferentes grados de conciencia. Shiva es la Conciencia más pura, más clara, más consciente. En una de sus formas mitológicas, Shiva es el yogi, que desde la cima del Monte Kailasa, tiene una visión de 360 grados. Shiva ES y además, es el testigo de todo lo que es. Shakti, por su parte, es el poder creativo de lo Absoluto que da vida a Universos, estrellas, planetas, seres vivos… que nos da la vida a nosotros. Una de las formas en que esta energía Universal se condensa es como la fuerza vital, que llamamos prana, y que se manifiesta, entre otras formas como la respiración. Así que de una forma tangible, dentro de mí, Shiva es mi conciencia y Shakti mi respiración. No es casualidad que los yogis, desde tiempos ancestrales hayan experimentado con métodos que trabajan con la conciencia y la respiración. Ni tampoco es casualidad que, como Shiva y Shakti, vayan siempre de la mano.
En el yoga Terapéutico, buscamos el soma, el dulce néctar de la salud. La primera regla de una acción terapéutica es que nos hace sentir bien (en el caso de una lesión, acciones que eliminen o disminuyan el dolor). Y es por eso que las cualidades femeninas de escucha, sensibilidad, son tan importantes. Pero, en la mayoría de los casos, el cambio de patrones físicos (y mentales y emocionales) necesario para salir del dolor, no va a ocurrir sin el fuego. El fuego de la práctica regular; el fuego de las repeticiones constantes de una acción determinada; el fuego del calor que generamos en nuestros músculos que hace que las cadenas musculares y de fascia se moldeen poco a poco como la arcilla.
En Anusara yoga trabajamos de forma terapéutica principalmente usando los Principios Universales de AlineamientoTM, los mismos que utilizamos para la práctica de yoga. No hay ninguna diferencia. Pero cuando en tu cuerpo (o en el de otros) existe una lesión, no hay gran margen de error en el alineamiento. El dolor está ahí para hacerte más consciente y la respiración para crear más espacio. Personalmente, cuando he sufrido alguna lesión o limitación (y me refiero también a lo emocional), a veces en el momento lo he percibido como un retroceso (después de trabajar duro para conseguir llevar a cabo ciertas asanas avanzadas de repente no puedes hacer ni la mayoría de las asanas básicas). Con el paso del tiempo, sin excepción, siempre he visto como el trabajo más atento, más lento, la precisión que trae la consciencia y el movimiento pránico que trae la respiración, me han llevado a un nuevo lugar en mi práctica a través de un profundo aprendizaje.
Si en estos momentos tienes una lesión, una limitación, si no te sientes bien, haz de tu práctica tu aliada, dedícale incluso más tiempo!. Y no hace falta esperar a tener una lesión para que tu yoga sea terapéutico. Trae plena conciencia a cada movimiento, a cada acción. Que nada sea mecánico o sin atención. Contempla tu práctica de yoga en general, y de asana en particular. ¿Dónde está el fuego? ¿Dónde está el néctar? ¿Cómo se relacionan? ¿Y la conciencia? ¿Y la respiración? Prepárate para un nuevo nivel de experiencia.
por Susana García Blanco | Abr 20, 2014 | General
Cuando comenzó este año, y contemplaba cual sería mi dedicación y enfoque, tanto en el yoga como en mi vida, una palabra aparecía recurrente: respiración. Hice el propósito de dedicar este año a su estudio, su observación, su expansión; a permitir que mi práctica estuviera aún más profundamente guiada por esa danza de la Shakti que es el pulso constante entre la inhalación y la exhalación y los espacios entre ellas.
Decidida también a disminuir un poco el ritmo de mis viajes y viviendo en Marruecos, donde no es tan fácil seguir con el ritmo de estudio del yoga que he llevado durante los últimos 15 años, me apunté a algunos cursos on-line con maestros a los que casi sin conocer me guió mi intuición. Todos ellos me están ayudando a profundizar en mi relación con la respiración, ya sea a través del pranayama (puedes leer sobre el significado de este término abajo en Inspiración), del uso de la respiración en la terapia del yoga, de la anatomía y la observación de los cambios de forma que ocurren en el cuerpo con su movimiento, de la práctica de vinyasa flow o de las técnicas meditativas que aparecen en textos ancestrales que usan la respiración como instrumento para la expansión de la Consciencia. Mi agradecimiento a Sally Kempton, Leslie Kaminoff, Noah Mazé, Christina Sells y Gioconda Parker.



Siempre hay una gran excitación, y casi hasta miedo, a como el Universo manifestará las enseñanzas cuando le hago una pregunta. Mi curiosidad sobre la respiración me hacia temblar doblemente. Así que no se si decir que me sorprende o no, que este año ha comenzado marcado por la mala salud de mi padre. En vez de experimentar con la apnea debajo de las olas de Marruecos, he pasado noches enteras en un hospital pendiente de su respiración. Y despues de una drástica operación, hoy hace un mes que le veo conectado a un respirador automático. Durante este tiempo, he contenido mi respiración muchas veces al escuchar las noticias de los médicos. He sentido lo que es que te falte el aire y literalmente no poder respirar. He comprendido lo que una persona experimenta cuando tiene ansiedad. Nunca me lo había imaginado tan físico! Observo como mi respiración cambia muchas veces al día: al esperar las noticias del médico, al visitar a mi padre cada día deseando que abra los ojos y que me mire, cuando canto mantras sanadores, algunas noches en las que cuesta dormir. Incluso como mi respiración es diferente ahora cuando hago mi práctica. Paradójicamente, aunque también dedicada a la práctica de pranayama, algunos días simplemente he tenido que lidiar con los cambios que ocurren en mi respiración debido a la tensión, el desconcierto, y las fluctuaciones gigantes de todo el estado emocional de mi familia. Todo un gran recuerdo de como la respiración es prana, la respiración es vida. Una experiencia tangible de como se entrelazan el cuerpo energético (PRANAmaya kosha), con todo lo demás: con el cuerpo físico (anomaya kosha) y con el cuerpo mental y las emociones (manomaya kosha). De como la percepción de un momento concreto cambia cuando lo veo desde las preguntas infinitas de mi mente (manomayakosha) o en los momentos en que conecto con una visión más global (vijnanamaya kosha) y como eso afecta el ritmo y la calidad de mi respiración hasta hacerme, en momentos, conectar con un lugar de paz y tranquilidad (anandamayakosha).
Aun inmersa en esta experiencia es difícil sacar de ella todas sus lecciones y aprendizajes, que seguirán apareciendo como joyas relucientes. Pero en estos momentos lo que si puedo expresar con sinceridad y claridad es mi gratitud. Mi gratitud hacia las prácticas de todos estos años que me están ayudando, a mí y a mi familia, a navegar estas aguas turbulentas con una gran calma interna. Y mi gratitud a todos los que estáis ahí, algunos cerca y otros mandando vuestro apoyo en muchas formas diferentes. Vuestra energía se siente y se agradece. Vivimos en una burbuja de amor: nos arropa, nos da fuerza.
Pido disculpas por los emails no respondidos, por cualquier retraso. Intento atender lo más urgente y caminar día a día. No quiero poner la excusa de que no tengo energía. A veces es verdad. Otras es simplemente que siento este momento como tan importante, tan sublime, tan sagrado que me está llevando muy hacia adentro y tengo que respetarlo. Ahora, poco a poco, mientras este momento se expande en el tiempo vuelvo cada vez más a una relativa normalidad. Pero sobre todo estoy viviendo momento a momento, paso a paso, sonrisa a sonrisa.
por Susana García Blanco | Dic 24, 2013 | General
Que ricas Navidades!!!! Estas son unas de las Navidades más tranquilas que recuerdo. Desde que llegué a casa de mis padres me siento inmersa en un hermoso silencio lleno de paz. No es que todo esté en silencio pero siento una gran tranquilidad. No hay la prisa de otras Navidades y a la vez da tiempo para todo. Si, serenidad…
Estas Navidades son sin duda especiales para mí. Me siento FELIZ de estar todos juntos una vez más. Ha sido un año dificil para mi familia y hay una gran alegría y apreciación en el hecho de reunirnos a cenar y a disfrutar de la mutua compañía.
Ese sentimiento de apreciación y gratitud hace que cada pequeño momento, cada pequeño detalle sea hermoso, ya sea hacer unas compritas, poner la mesa para la cena de esta noche o envolver los regalos uno a uno con amor.
AMOR. Esa es la p
alabra que resuena hoy en mi corazón. Esta mañana estuve con mi madre en el Monasterio de la Trapa, en mi pueblo. En la soledad de su iglesia antigua de piedra, con sus altísimas bóvedas, con su profundo olor a incienso, con su silencio solemne empecé a contemplar el significado del día de hoy. En la tradición pagana hemos celebrado el solsticio, el honrar de la sombra como pulsación de la luz. Que tiempo potente de interiorización para revisar los lugares en nuestra vidad donde falta la luz y para, en la oscuridad del corazón, plantar nuevas semillas para el nuevo ciclo. En la tradición cristiana se celebra la encarnación del Amor. Lo Divino se hace hombre, se hace Tierra. La tradición yógica del Tantra nos dice que eso está ocurriendo constantemente: las energías sutiles del Universo, de amor, conciencia, sabiduría, dicha, se encarnan, crean este universo y se transforman en nosotros y en todas las cosas que nos rodean y en nuestras experiencias.
Todas nuestras experiencias. Todas. Y desde aquí una contemplación y una nueva apreciación (y quizá no quieras seguir leyendo porque no
estoy segura de seguir hablando sobre la Navidad). La nueva apreciación de las tierras castellanas que me vieron nacer y crecer, este lugar con al que nunca me sentí totalmente concetada. Hoy pensaba «¿Qué hay de Divino aquí?» Y de repente, observando sus extensas llanuras sentí como, aquí, Dios se hace espacio infinito; se hace tanto hielo como sol abrasador; y sobre todo, se hace comida y vino. Quizá solo nací aquí para admirar sus infinitos océanos de trigo dorado, sus cielos azules de luz, ya sea verano o invierno, las puestas de sol tan hermosas como en el desierto, las muchas formas en que el sentido del gusto se despierta y se deleita.
Pido disculpas por el rodeo. Estuve pensando en editar todo lo que he escrito y mandar una simple felicitación de Navidad pero es un momento potente de hacer paz con mis orígenes. Y todo comenzó con Amor y el significado de la Navidad…..
Brindo por la felicidad y la paz que viene desde la gratitud y el reconocimiento. FELIZ NAVIDAD, de corazón, y mis deseos para un 2014 lleno de luz y fuerza en el que la energía de amor que es el pulso del Universo se haga manifiesta en las diferentes facetas de nuestras vidas. Disfruta!!!
NAMASTE
Susana
por Susana García Blanco | Oct 1, 2013 | General
Navaratri – las nueve noches de la Diosa
Este fin de semana comienza la celebración de Navaratri (literalmente Nueve Noches). En esos días, y sus noches, se celebra la victoria de la diosa Durga sobre el demonio Mahisa; la victoria de la luz sobre la oscuridad; el poder de Durga de transformar nuestras vidas disolviendo todo lo que no nos sirve. Cada uno de esos nueve días se dedica a honrar una de las formas en las que Durga aparece, cada una de las formas en que el poder de lo femenino se manifiesta.
Mahisa era un terrible demonio que amenazaba con destruir todos los mundos. En la Mitología Hindú, se considera que existe un equilibrio de poder entre los Devas (literalmente luz o luminoso) y los Asuras (los demonios). Los Devas son los Dioses y representan las partes brillantes de nosotros mismos que están en alineamiento con la energía Universal: nuestra generosidad, nuestra compasión, nuestra fuerza de voluntad… Son los momentos en que actuamos guiados desde el corazón y siguiendo nuestras motivaciones más elevadas. Los asuras son seres que han ganado gran poder a través de sus prácticas yógicas pero que utilizan ese poder de una forma egoísta. Podemos fácilmente sentir ese poder asúrico en el mundo con sólo abrir el periódico y leer un par de noticias. Pero tambien en nuestras acciones o pensamientos cuando aparecen el rencor, la envidia, la codicia,… En la visión Tántrica de la Mitología nosotros somos todos los personajes de la historia y esa búsqueda ideal de equilibiro entre Devas y Asuras es la busqueda de equilibrio entre las distintas partes de nuestro ser. Es el yoga.
Pero vamos con la historia….. con una versión breve de esta historia. Mahisa había recido un don de Brahma por sus intensas prácticas ascéticas por el cual ningun hombre o Dios podia matarle. Olvidó totalmente el poder de lo femenino… Gran error!! Con todo el poder adquirido a través de esas prácticas, se dedicó a aterrorizar y conquistar todos los mundos, incluso el de los Dioses. Ante la terrible amenaza de Mahisa, los tres Dioses principales, Brahmma, Vishnu y Shiva se reúnen para buscar una solución. Concentran sus poderosas energías en forma de un haz de luz deslumbrante y de esa luz llameante nace la diosa Durga. Todos los Dioses le ofrecen como regalo sus armas más poderosas (y es por eso que Durga tiene tantos brazos… desde ocho hasta mil!!)
La Diosa, feroz y deslumbrantemente hermosa a la vez, se aparece en los jardines del palacio de Mahisa. Despues de unos cambios de impresiones comienza la batalla con Mahisa. Mahisa normalmente toma la forma de un búfalo o un toro, significando las formas insistentes y obstinadas en que nuestros desalineamientos y nuestras tendencias inconscientes aparecen en nuestras vidas. Tambien se le conoce por tener la habilidad de cambiar de forma. (¿Te resuena cómo esas tendencias que parecen ya disueltas, ya parte del pasado aparecen de una forma nueva? ) Durga lleva en sus múltiples brazos todas sus armas. Durante la batalla, a medida que Mahisa va tomando distintas formas, ella va utilizando el arma apropiada para enfrentarse a él. Porque Durga está interesada en el cambio que ocurre desde el interior. En enseñarnos cuales son nuestros recursos para afrontar las distintas situaciones en nuestra vida mientras los retos van cambiando de forma.
Esta es una historia con final feliz. Durga aniquila al demonio Mahisa despues de una ardua batalla cortando su cabeza con la espada que representa la luz del conocimiento que vence a la oscuridad. Todos los Dioses corren hacia ella y se postran a sus pies, reconociéndola como la Maha Devi (la Gran Diosa). ¨Devi, has terminado con nuestro tormento. … Eres nuestra madre, nuestra protectora… Por favor, escúchanos y protégenos siempre que estemos en peligro¨
Esa es la plegaria de Navaratri. Y ese es el poder activo de lo femenino, representado en Durga, que nos lleva a través de profundas transformaciones, que nos guía en los momentos de la vida en que los retos parecen insuperables. Durga es la parte de nuestro ser que no se achica ante las injusticias, que no tiene miedo de decir la verdad, de defender una causa justa o de soltar aquello que nos hace daño, que no nos ayuda, por muy fuerte que sea el apego que sentimos hacia ello. Durga infunde con la energía del guerrero a la vez que brinda la protección y el apoyo incondicional de una madre.
En estos días de Navaratri que comienza el 5 de octubre, pide su ayuda. Invócala con su mantra OM DUM DURGA JAY NAMAH, contempla cuales son tus asuras en este momento de tu vida y ofréceselos. Permítete sentir como su fuerza y sus recursos son los tuyos.